Posteado por: javibrasil | 19 marzo 2010

PROMESAS

Me prometí no regresar jamás a la aldea donde nací, despoblada, muerta ignorada e ignorante, donde aún se pudren un puñado de viejos y un par de perros sucios, tristes y sin sombra, que muerden las horas tumbados en el camino pedregoso, oyendo el crepitar de los fantasmas entre las ruinas involuntarias.

Me prometí no volver a leer aquel libro de Sábato que mi padre me regaló cuando cumplí los dieciséis, libro violentado por el lápiz en cada página, secuestrando frases oscuras que devoraba y me devoraban, y que me dolían con placer en las madrugadas.

Me prometí no volver a ver mi vieja colección de cromos de fútbol, no volver a sentir el olor a humedad de los álbumes, no pasar los dedos por las páginas sabiendo que allí se escondía, tan cruel y preciso, un poderoso conjuro contra el presente.

Me prometí arrancarme la nostalgia de las entrañas, aguantándome la rabia, mordiéndome el dolor en los labios. Prenderla fuego y escupir en sus cenizas. Acabar con ella de una maldita vez.

Y sobre todo, me prometí no volver a llorar nunca más.


Responses

  1. He conocido tu blog a través de un amigo común, en tu caso, de la infancia. Eres muy bueno. Me gusta mucho como escribes, pero sobre todo, lo que desprenden tus textos: breves historias de lo cotidiano.

    Saludos.

  2. You’re the “puto” boss!!!!!

  3. Quiero imaginar que el libro de Sábato es El túnel…

  4. Duarte: Entre amenazas, algunas tácitas, otras explícitas, y ruegos, he conseguido arrancarle una confesión al protagonista del relato, y me dice que, sí, has imaginado bien: se trata de El Túnel.

  5. Yo leí El túnel en cuarto de carrera o en quinto (no lo recuerdo, ¡ha pasado tanto ya!), para Literatura Hispanoamericana. Había que elegir un libro individualmente y luego teníamos que hacer una exposición al resto de la clase.
    A mí me inquietó mucho este libro (y me hizo desconfiar de Sábato). En él vi escrita por primera vez la palabra “pandemonio” (“mi cabeza era un pandemonio”, creo dice en algún momento el protagonista) y, efectivamente, eso me pareció: un pandemonio, pero una obra maestra. Cuando tenga valor volveré a leerla.
    Cuando me tocó exponerla, había entre el resto de alumnos uno japonés que mostró mucho interés en lo que yo, entre nervios y vergüenza, pudiese decir (¡yo nunca he tenido nada que decir!). Este alumno me contó que en su universidad de Japón estudiaban desde una perspectiva comparatista El túnel (Ernesto Sábato), La familia de Pascual Duarte (Camilo J. Cela) y El Extranjero (Albert Camus).
    Me quedé con la copla e hice las tres lecturas por mi cuenta. Te lo recomiendo. Son tres obras maestras que tienen mucho en común.

    • “Literatura Hispanoamericana”, hacía mucho tiempo que no escuchaba el nombre de esa asignatura… Filología Hispánica, supongo. Qué recuerdos.


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Categorías

A %d blogueros les gusta esto: