Posteado por: javibrasil | 18 julio 2007

MÚSICA

Suena nervioso el despertador. La respiración pausada y templada de ella. Mis pies desnudos apoyándose en el suelo. Miles de hilos de agua en pausa sobre mi cabeza. La aspereza del mechero y lo casi imperceptible de la primera calada. Los cereales despeñándose sobre el bol azul de cerámica. La cucharilla raspando el fondo y golpeando a su retirada tres veces. Ni una más ni una menos. El silencio sofocante de las calles vírgenes a las cinco y media de la mañana. Los gatos descubriendo tesoros en los cubos de basura. El bramido lejano y apagado de algún coche madrugador. O noctámbulo. Las llaves de casa jugando traviesas con las monedas. Los buenos días musitados en la parada del autobús. Las revoluciones aburridas y cotidianas del motor. Las prisas inquietas transmitidas a los cláxones.

Las puertas del metro abriéndose, cerrándose, abriéndose. El catálogo desordenado de voces en el bar. Su tabaco, gracias. El ascensor elevándose en susurros y pregonando en metal cada nuevo piso. La sintonía de Windows cuando enciendo el ordenador. El ringrinear constante de los teléfonos. La impresora fusilando indiferentes copias y copias. Risas. Un estribillo escondido en un silbido. El barullo denso y volátil en las aceras. El aullido inquieto de una sirena invisible. El estruendo anhelado de una tragaperras. El semáforo amable guiando a ciegos. Los martillos neumáticos torturando el pavimento. Un avión pasa.

El cuchillo afilado percutiendo sobre una tabla de madera. La efervescencia de algo en la sartén. El frigorífico intermitente en su sollozo. Los platos, en batalla con los cubiertos, lavados en la cocina. Mi voz. La de ella. Una televisión anónima profanando las ventanas. Un mueble arrastrado en el piso de arriba. En algún lado bajan una persiana. La plancha respirando fuerte sobre las mangas de una camisa. La trompeta de Chet Baker en los auriculares. La cisterna ahogándose tras la puerta. Mis dedos tecleando estas palabras en el ordenador. Las hojas de un periódico doblándose sin rubor en el sigilo. El beso. El amor. La noche.

Suena nervioso el despertador. La respiración pausada y templada de ella.

Para quien sabe escuchar, la vida tan sólo es música.

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Responses

  1. Muy observador, se ve que sabes escuchar la música de las cosas, con apenas un puñado de ellas has costruido un buen relato.

  2. Incluso en la musicalidad de las propias palabras de este relato has logrado crear una pequeña sinfonía, Javi.
    BRAVO!!!!!

  3. En todos los pisos de arriba del mundo habita un vecino invisible que dedica su tiempo a arrastrar muebles, a veces de madrugada. Me alegro de que tu tambien lo hayas escuchado!.

    Se podria hacer con el un solo cuento.

    Me ha gustado mucho. Enhorabuena.

  4. Y “voz” no debería ir tb en cursiva???

    Saludetes, JB!

  5. Joder. Qué bonito. Las primeras lineas espectaculares, la verdad. Te hace entrar en la historia de inmediato; es como si puediera ver y escuchar todo lo que cuentas. Un beso, Javi.

  6. Todo está por sonar.

    Un saludo Javi

  7. Precioso, sin más y sin MENOS.
    Saudos!

  8. Muy bueno.
    Enhorabuena Javi
    Jadd


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