Posteado por: javibrasil | 29 junio 2007

RELACIONES

Son las 13:30 y el autobús 688 cierra sus puertas y comienza, lenta y pesadamente, a abandonar el andén. A la carrera, llega una señora, poco más de 50 años, discreto bronceado, toda de blanco, muy ibicenca ella, pelo corto y gafas modernas de pasta. Hace gestos con la mano para que el conductor abra las puertas y pueda subir pero éste, o bien no la ve, o bien no la quiere ver, arranca.

La señora, con esa media sonrisa que disfraza la frustración, se incorpora con resignación a la fila. Durante los siguientes 20 segundos su monólogo es este:

“Qué cabrito…………..qué cabrón………..qué hijo de puta.”

Y es que ya se sabe: las relaciones con el tiempo se van deteriorando. 

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Responses

  1. jejeje Ya dicen, ya: hay que aprender de los mayores!!! jeje
    Un saludo!


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