Posteado por: javibrasil | 11 octubre 2016

FANTASMA

Y entonces, el fantasma pasó toda su eternidad intentando suicidarse una y otra vez.

Posteado por: javibrasil | 24 agosto 2016

TODO ESO

Una piscina abandonada
con los azulejos rotos
reposando en el fondo azulino
y la herrumbre, paciente, no hay prisa
devorando las escaleras.

Viejas fotos en blanco y negro
anónimas
en mercadillos callejeros:
una novia de luto
dos niños frente a una iglesia
o quizás
acariciando asustados el morro de un burro
con suerte, un ataúd brillante
con el inquilino preguntándose adónde.

Un restaurante casi vacío
el camarero mirando en la televisión
aburrido, absorto
la previsión del tiempo para mañana
chubascos, sol, nubes y claros
preparado para llevarse los restos de la sopa
con cansada dignidad.

Los programas nocturnos en la radio
solitarios de élite
insomnes de catálogo
suicidas vocacionales
suplicando que alguien les diga
no y no
ni siquiera eso merece la pena.

Una bandera deshilachada
como dedos
como tentáculos
friccionando contra el viento
percusión aérea
intentando escapar de él
elegante tirano.

Todo eso.

Posteado por: javibrasil | 11 agosto 2016

COMICIDAD

Ayer por la tarde fui al médico, y mientras estaba esperando a ser atendido, salió de la consulta una señora, de unos 50 años que iba con sus padres. Mientras ella y la madre se iban al mostrador a pasar la tarjeta de la sociedad, o a pagar la visita o lo que fuera, sentaron al padre a mi lado. Yo estaba jugueteando con el móvil. Y se produjo esta conversación:

—¿Manejas muy bien el móvil?
—Bueno, sí, más o menos.
—Claro, teniendo buena dentadura.

Me apresuré a anotar en la agenda del teléfono estas tres frases, asombrado por la comicidad del absurdo. Mientras estaba escribiéndolas, escuché de repente la palabra “Alzheimer”. Acabé de escribir la frase en el móvil, no sé muy bien para qué.

Y eso es todo.

Posteado por: javibrasil | 9 agosto 2016

14

Yo soy grandeza y tengo dinero.

Posteado por: javibrasil | 9 agosto 2016

180 SEGUNDOS

Un jabalí tumbado sobre la hierba
Una mujer desnuda recostada en la cama
Un nadador iniciando la zambullida
Un abrelatas
Un Don Quijote decapitado y sereno.

Posteado por: javibrasil | 19 julio 2016

13

La primera mentira la dijo Satanás.

Posteado por: javibrasil | 14 julio 2016

12

Repite conmigo: los koalas tienen pelo en la cabeza.

Posteado por: javibrasil | 13 julio 2016

11

Hoy va a ser muy difícil ser feliz.

Posteado por: javibrasil | 12 julio 2016

10

Confío en ti. Me equivoqué. Me has hecho mucho daño.

Posteado por: javibrasil | 12 junio 2016

BUENAS NOCHES

Me senté. La espalda muy recta acoplándose perfectamente al respaldo ergonómico de la silla. Como dos piezas de lego. Una azul y otra roja. O quizás otros colores, cómo queréis que lo sepa. Todo es subjetivo menos la subjetividad. No tenía ni puta idea de lo que quería decir esa frase, pero al mismo tiempo, y paradójicamente, me pareció brillantísima, así que la apunté en una falsa moleskine gris que me había comprado hace tiempo en un bazar chino y que tenía habilitada ad hoc. “Todo es subjetivo menos la subjetividad”. Ya está. Me alejé un poco para mirar la frase, como si ésta se tratara de un valiosa pintura impresionista. No sé, Renoir, por ejemplo. Subraye con doble línea la palabra “subjetivo” más que nada por una simple cuestión estética. Después, le puse el cerrojo de la banda elástica a la agenda y la deposité en la mesa, al lado del bote de cola-cao lleno de bolígrafos bic azules (y dos rojos, es verdad). Mientras el ordenador portátil se encendía, y antes de que apareciera el fondo de pantalla —un gatito atigrado y un simpático gorrioncillo. El primero se estaba comiendo al segundo—vi mi imagen reflejada en la pantalla. No me gustó. Una sonrisa tonta, estúpida. Bobalicona, sí. Así que rápidamente, y antes de que todo se me llenase de colmillos, plumas y arañazos, ensayé una pose de rictus concentrado. Y/o ceñudo. Y/o inteligente. O nada de eso. Abrí varias pestañas del firefox. En una de ellas: youtube: playlist de The Platters. No. A los pocos segundos: playlist de Abba. Tampoco. Al final, me decidí por The Very Best of Engelbert Humperdinck. Delicatessen. Sublime. En otra pestaña, abrí la web de mi correo electrónico e introduje mis datos. Vi que tenía un par de respuestas de la última vez, respuestas que por supuesto envié a la papelera sin ni siquiera abrir el mensaje. Tenía que decidir si esta vez iba a ser hotmail o gmail. Impares el primero, pares el segundo. Cogí un gran dado de plástico azul semitransparente con publicidad de Ron Bacardí que estaba junto a la moleskine que estaba a su vez junto al bote con bolis bic y lo lancé suavemente sobre la mesa. El dado dio varias vueltas blandamente y cayó al suelo. Dos. Pares. Pero, ¿quién en su sano juicio podía aceptar la validez de un resultado que se proyectaba desde el suelo?

Bebí un poco.

Zumo de melocotón (sin azucares añadidos)

Mini tetra brik.

Recogí el dado y volví a lanzarlo sobre la mesa. Esta vez más suave y desde menos altura. Dos. Pares. Ahora sí. Así pues, hoy enviaría todos los correos a direcciones de gmail. Aunque stricto sensu, no era metódico, sí que intentaba realizar esta tarea al menos una vez por semana. Seguía con la espalda tan correctísimamente apoyada en el respaldo de la silla que ya empezaba a dolerme bastante, joder. Puse mis manos sobre el teclado. Meñique izquierdo sobre la a, meñique derecho sobre la ñ, como mandan los cánones de la dactilografía clásica más ortodoxa. Ahora entraba en una de las fases del trabajo que más me gustaba y en la que más me recreaba: pensar a qué direcciones enviaría los correos. Tenía que ser una combinación de nombre y apellido que fueran muy comunes, para así tener una alta, altísima posibilidad de que dicho correo existiera y mi mensaje llegara a algún destinatario. Entrecerré un poco los ojos y miré al techo, esto último porque algunas veces había visto en las películas que los personajes convocaban así a la inspiración. Y dio resultado. jorgegomez2 fue la primera dirección. El texto: ¿Quieres ser mi amigo, por favor?. A partir de ahí, ya todo se precipitaba como una cascada de bits. elenamartinez: quiero follarte y follarte y follarte. javierperezperez: te odio. Mucho. De vez en cuando, me lanzaba a la aventura internacional (siempre tenía abierta una pestaña con el google translator presto para ayudarme): john_smith: fuck you, bastard motherfucker. A veces, confieso con algo de rubor, me solazaba en mis propias creaciones: alvarogarcia: Todo es subjetivo menos la subjetividad. ¿Entiendes, idiota?.Aún escribí un par de correos más: isabeljimenez2: estoy prácticamente seguro de que tú y yo somos hermanos y que nos separaron al nacer. pacolopez64: voy a suicidarme y tú serás el único culpable. Te amo, tontito.

Antes de cerrar el ordenador, alcancé a ver que uno de esos correos que acababa de enviar ya me había sido devuelto por dirección incorrecta. Es un riesgo que asumía, por supuesto. Lo importante era tener al menos una respuesta la próxima vez que entrara, aunque, claro está, nunca, nunca, nunca, bajo ninguna condición y ningún pretexto, debía leer la respuesta.

Cuando la pantalla volvió a ponerse en negro, volví a verme reflejado en ella y vi que había regresado mi sonrisa estulta, pero ya no me esforcé en hacer nada para remediarlo. Cogí la toalla (verde helecho, tamaño 70 x 140 cm, detalles de un par de nudos marineros en negro—nudo ballestrinque—en las cenefas) y fui a ducharme. Me masturbé bajo los líquidos hilos ardientes pensando en la presentadora del telediario del canal 24 horas que a veces estaba por las madrugadas. Gabriela, o Greta, o Azucena, no recuerdo bien su nombre pero sé que empieza por ge.

Cené algo ligero: un par de manzanas golden y un trozo de queso de burgos de Burgos. Recé mis oraciones. Al ser miércoles, tocaban dos avemarías, un padrenuestro y un magnificat, que, la verdad, me colmaron de pureza, espiritualidad y emoción. Me pasé el hilo dental entre los intersticios dentales. Después me lavé concienzudamente los caninos, los incisivos, los molares y los premolares (sin olvidarme de la lengua, no sé por quién me habéis tomado) y rematé pasándome de nuevo el hilo dental. Me puse el pijama (discreto, dos piezas, gris marengo, cuatro botones en la chaqueta) y me fui a la cama con la satisfacción del trabajo bien hecho.

Buenas noches. Mañana será otro día.

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