Ayer, cuando salí del trabajo, vi en la calle a un pequeño perro faldero con una gorra azul en la cabeza que su dueño le había colocado para protegerle del sol.
Y entonces ya no tuve ninguna duda: el Apocalipsis se acerca.
Ayer, cuando salí del trabajo, vi en la calle a un pequeño perro faldero con una gorra azul en la cabeza que su dueño le había colocado para protegerle del sol.
Y entonces ya no tuve ninguna duda: el Apocalipsis se acerca.
Escrito en Tonterias
Arrepentíos pecadores.
Por: Tanhauser el 3 Julio 2009
a las 11:28 am
Simplesmente genial.
Gosto muito do seu blog, é genial.
Por: anonymous el 8 Julio 2009
a las 2:42 pm