A un antiurbanita como yo (¿Qué pasa? ¿que se puede decir miembras y no antiurbanita?) la ciudad de Barcelona le tiene totalmente fascinado. Descuento el hecho de que la miro con ojos de turistas, que siempre es una mirada bienintencionada, agradecida y suave, pero aun asi, me tiene enamorado. Esta vez, pude deleitarme haciendo las veces de apócrifo cicerone con mi chica e intentando transmitirle toda la pasión que Barcelona provoca en mi. A tenor de lo que me cuenta, parece ser que los resultados han sido muy positivos.
A la salida del Museo Picasso, en esa esquinita que forman las calles Montcada y Barra de Ferro, sonaba una guitarra con unos acordes inequívocamente brasileños. Y allí nos paramos a escuchar la dulce música de Edu Egito y a charlar con él. Oyendo sus canciones uno se da cuenta de que eso de “Industria musical” es un oxímoron como el de “inteligencia militar”.
A todos aquellos que tengan algo de sensibilidad musical y quieran deleitarse oyendo delicados sonidos bossanovisticos les recomiendo, como visita inexcusable, que se pasen por su página:
Y como muestra, Ciranda
Qué hermosura de sonido… qué suavidad….
Qué difícil volver a la realidad de los papeles, del ordenador, después de haberle escuchado…
Magnífico!!!!!
Por: moa el 7 Julio 2008
a las 7:51 am