No nos gustan esos que vienen del oeste, esos indios sudacas incultos y ladrones, aunque cuiden de nuestros hijos y nuestros mayores.
No nos gustan esos que vienen del este, rumanos, bulgaros, rusos… violentos y asesinos, aunque pinten el salón de nuestra casa.
No nos gustan esos que vienen del sur, negros y magrebies terroristas, aunque pongan los ladrillos de nuestro chalet.
Y seguramente, nosotros no les gustemos a los del Norte.
Como aquel libro de Saramago, acabaremos convirtiéndonos en A jangada de Pedra, la balsa de Piedra.
Por favor, sólo blancos, y si es posible, que sepan esquiar.

10 comments
Comments feed for this article
26 Enero 2007 en 8:49 am
morgaana
Y no todos los blancos…eh¡
26 Enero 2007 en 9:39 am
nani
Durísima realidad cotidiana, Javi
26 Enero 2007 en 11:16 am
Tanhäuser
Qué vergüenza de país. Quién diría que rechazamos a aquellos que un día nos acogieron y nos dieron de comer.
Soy blanco, no sé esquiar ni quiero aprender. Me gustan los del sur, los del norte, los del este y los del oeste. A ver si va a ser que no me gustan los de aquí.
Gracias por este artículo tan actual. En el blog de Goldfinger (http://migacetadelavida.blogspot.com/) se publica un e-mail muy revelador.
Saludos, amigo.
26 Enero 2007 en 11:19 am
Anónimo
Se ha perdido el gusto. Y el norte.
28 Enero 2007 en 7:12 pm
Niha
Y lo peor del caso es que luego todo el mundo sin excepción tiene adenina, guanina, citosina y timina…
4 Marzo 2007 en 4:37 am
Anónimo
pork son tan pendejos si se puede saver eeee???
2 Junio 2007 en 7:15 pm
francisca garcia
Sólo el miedo a lo desconocido podría justificar semejante actitud. Entretanto, nos dejamos servir. Algunos de nosotros no miramos el color de la piel y sí escuchamos con atención los “acentos” y queramos o no, estas gentes que llegan hasta nosotros en busca de trabajo, nos dejaran la huella de su paso incorporando su cultura a la nuestra, seremos más ricos y también mejores personas. Lo mismo que en las raices de nuestra lengua están las palabras hebreas, árabes, y de tantos otros pueblos sucederá con las de los que hoy viven a nuestro lado. Creo que lo que tenemos que hacer es 1º no explotarlos nosotros pagándoles cuatro cuartos por un trabajo que vale el doble. 2º No aceptando que nadie les menosprecie cuando nosotros estamos delante. 3º Informarles de sus derechos. Es decir, tenderles la mano.
21 Octubre 2007 en 8:54 pm
Juan
Discrimination is wild. You aren’t educated. There exist rich people because exist too much poor people. You think you are better than others because of the colour of your skin… so sad. You hate them but we don’t hate you back. You have unger in your heart but we don’t. Some day when you forgot your unger you will feel better. Juan-Perú
16 Abril 2008 en 4:25 am
Peyot
¡Guau!, soy mujer del sur. Soy sudaca. Llegue a este lugar buscando algo relacionado con las coordenadas y me ha sorprendido el comentario que encuentro al inicio. Ese escrito me ha impactado y me entristece que seres con esa ceguera no puedan ver el universo maravilloso que nos habita.
Qué sorprendente debió ser para Galileo cuando, con su primitivo telescopio logro ver en la luna s maravillosa silueta, sus montes y valles o, también, para quien poseido de curiosidad, a través de un microscopio descubrio el universo de una gota de agua.
¡Dios!, pena inspira esa ciega persona. Qué poco ve. Debe ser el resplandor del hielo que le ha cegado. Si supiera, levemente, la sabiduría que alberga un Chaman cuando se convierte en Puma… ¡Oh! si tan sólo supiera… Moriremos, aun nos estan matando con la anuencia de muchos como él, pero sobreviviremos al tiempo y nuesra sabiduría sera escuchada como un eco en el tiempo.
El amor y la palabra sincera perviven.
10 Junio 2008 en 1:46 am
Carlos
Al = que peyot llegue aqui buscando algo de las coordenadas geograficas y no puedo creer lo que lei. Espero, solamente, que no haya entendido su significado, q no sea lo q creo q lei…