Sobre la larga mesa, dieciocho moscas pasean sin rubor por ella. Caminan, dan pequeños y espasmódicos vuelos, se frotan las patas compulsivamente. Una de ellas está alejada de las demás. Da vueltas, vueltas, vueltas a una botella. Hay silencio en la habitación. Las observo. ¿Y ellas a mi?